Para finalizar el cuatrimestre, Irune nos dijo que debíamos subir al blog una reflexión sobre lo que hemos aprendido en la asignatura de Habilidades de Expresión Oral y Escrita (HCOE). Pues bien, haciendo un balance de las cosas que he escrito durante el curso, puedo decir que he aprendido a abreviar y concretar sobre lo que verdaderamente quiero decir, porque tenía tendencia a enredarme en detalles y decorar demasiado lo que escribía, de forma que perdía el hilo del tema principal.
En la parte de expresión escrita, he comprobado que es muy importante la colocación de las comas (¡sé que debería saberlo pero escribía de la misma forma que hablaba, es decir, sin pausas!) y que debo estar atenta a las expresiones "ya que", "lo cual"... ya que (ji,ji,ji...) no son adecuadas <<porque no son adecuadas>>. Aunque todavía me falta conocer normas para la correcta colocación de las comas.
He aprendido a relajarme a la hora de exponer cara al público e intentar controlar mis nervios cuando quieren manifestarse. Debo reconocer que, en ocasiones, el "lexatín" me ha salvado la vida pero, en general, si la situación me ha superado he conseguido desarrollar el tema sin hacer caso a las pautas que, anteriormente, me había preparado.
Con respecto a la comprensión oral y escrita, no he tenido mucho problema porque suelo estar bastante interesada en lo que cuentan los demás. Tengo tendencia a asentir con la cabeza (a veces demasiado) y a mostrarme cercana. ¡Hombre, si me viese desde fuera probablemente me diría que puedo mejorar! Pero como no tengo esa capacidad... Creo que me desenvuelvo bien. Lo que he aprendido en esta parte, es que existen multitud de factores que se hacen visibles, por parte del oyente hacia el que expone, y que son muy importantes para el mensaje que se transmite entre ambos: si manifiestas atención, si haces afirmaciones cuando te sientes identificado, si preguntas...
También he descubierto que, con la práctica, se puede mejorar la forma de expresión. Pensaba que era malísima escribiendo pero he comprobado, a través de los trabajos que he publicado en el blog, que no soy tan desastrosa y que, con esfuerzo y perseverancia, todo se aprende. Ahora, me da mucha penita no publicar más trabajos y dejar de lado el blog para ocuparme de las nuevas asignaturas. He disfrutado mucho decorándolo, subiendo textos y buscándo fotos para dejarlo bonito. Me hubiese gustado dedicarle más tiempo y haber llevado a cabo todas las ideas que tenía para el blog. Pero, en general, estoy contenta porque es la única asignatura del curso que ha exprimido un poco mi imaginación, ¡que la pobre andaba ya algo dormida!.




