domingo, 2 de enero de 2011

Instrucciones para comer una hamburguesa


   Lo primero que hay que hacer es entrar en un restaurante, esperar a que te den mesa y, una vez sentados, abrir la carta.
   Después de haber realizado este sencillo paso, hay que tener en cuenta el tipo de hamburguesa que vamos a pedir: si lleva doble de carne, queso fundido, tomate o salsas especiales... Es importante saber que el tomate juega un papel decisivo a la hora de comer, porque contiene mucho jugo y chorrea rápidamente.
   Cuando hayamos decidido bien qué es lo que nos apetece y cuánto estamos dispuestos a comer, procedemos a llamar al camarero y pedir lo que hemos elegido. Nunca debemos olvidar mirar bien si tenemos cubiertos (para los mas sibaritas) o suficientes servilletas, porque vamos a necesitarlos.
   Una vez disponemos de las servilletas y la hamburguesa esta en la mesa, pasamos a destaparla para echarle la salsa. En esta etapa, debemos saber que existen dos formas de untarla:


     1- PARA LOS MAS TORPES:

   Consiste en quitar la rebanada de arriba y untar la salsa deseada. No se debe volver a tapar sin cambiar, antes de sitio, el tomate por la lechuga. Si éste entrase en contacto con la salsa, estamos definitivaente perdidos.


     2- PARA LOS QUE NO QUIEREN PROBLEMAS (a la hora de comer):

    Damos, con cuidado, la vuelta a la hamburguesa y levantamos la rebanada que corresponde a la parte inferior. Ésta es la mas idónea para ser untada porque no contiene elementos que intensifiquen su goteo (el tomate) o que hagan que se desmorone (la lechuga).
    Es muy importante saber que, a la hora de tapar la hamburguesa, no debemos coger la parte superior de la misma debido a que posee todo el contenido. Tenemos que proceder a taparla con la rebanada que hemos quitado y, posteriormente, darla la vuelta cogiéndola con la dos manos. Esta es la única fase del proceso que requiere MUCHA DELICADEZA.
    El último paso que nos queda para comer con total comodidad, consiste en coger una de las servilletas que, anteriormente, hemos preparado y envolver con cuidado una mitad de la hamburguesa. Esa será la parte que agarraremos con fuerza (NOTA: calcule la fuerza para no romperla), dejando que la punta de los dedos sugete la mitad que queda descubierta.
   ¡YA PODEMOS COMENZAR A COMER NUESTRA HAMBURGUESA! Según vayamos avanzando, retiraremos la servilleta. RECUERDE: Nunca la retire entera, contiene toda la salsa que gotea.



   Debemos tener bien claro, desde el principio, que NOSOTROS nos comeremos la hamburguesa, NO será ella la que nos coma. 

  Y para los que se les resiste....

 

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