Me llamo Cristina, tengo 25 años y vivo en Ciempozuelos.
Sobre mis gustos, puedo contar que me encantan los animales (en especial los gatos), me gusta ir al cine, viajar, salir a comer o cenar fuera de casa (nunca hay una mala excusa para ir a un restaurante), quedar con mis amigas o con mi novio, salir a pasear, ir al teatro...
Para rellenar un poco mi presentación he pensado escribir acerca de mi trayectoria hasta llegar a la universidad:
A los 19 años, por motivos personales, tuve que dejar de estudiar y ponerme a trabajar. Con el paso del tiempo, me planteé que si seguía con ese tipo de vida tan monótona y sin alicientes, me acabaría tirando por un puente, asique decidí que era el momento de volver a estudiar y darle algo de sentido a mi vida.
Como en mi experiencia anterior, en un principio el curso prometía (buenas notas, buenos amigos, proyectos interesantes y divertidos...) pero, al entrar en segundo, volvieron a mí las dudas y consecuentes planteamientos... Realizar una escultura resultaba muy bonito en la teoría pero, en la práctica, había que tener "tablas" a la hora de manejar una radial, picar mármol durante horas o trabajar la madera con determinadas máquinas asique, una vez más, me desilusioné. Dentro de mi gran desilusión encontré de nuevo una salida, que consistía en presentarme a selectividad y embarcarme en una carrera. Cogí mis libros, me apunté a una academia y fui al examen bien decidida... Como mis intentos anteriores por buscarme un futuro habían sido fallidos, me replanteé si la rama artística era realmente mi camino, asique decidí que ahora iba a elegir el destino (en realidad iba a ser mi capacidad de estudiar y mis notas pero bueno, dicho así, queda muy bonito). En la lista de universidades, escribí como preferente la carrera de Bellas Artes y añadí como segunda opción Magisterio Infantil, ya que era lo único a lo que me había dedicado sin desilusionarme durante diez años ( llevo en una familia cuidando a dos fantásticos peques desde los 15 años).
Pues bien: salieron las notas, aprobé la selectividad y aquí estoy, en primero de Magisterio Infantil, con muchas ganas e ilusión, haciendo buenos amigos y aprendiendo un montón. Ahora espero llegar a terminar la carrera y comprobar que verdaderamente esto es lo que quiero y, quien sabe, quizá en un futuro me plantee ilustrar cuentos.
A los 19 años, por motivos personales, tuve que dejar de estudiar y ponerme a trabajar. Con el paso del tiempo, me planteé que si seguía con ese tipo de vida tan monótona y sin alicientes, me acabaría tirando por un puente, asique decidí que era el momento de volver a estudiar y darle algo de sentido a mi vida.
Como antes de introducirme en la vida laboral había cursado el bachillerato artístico, decidí que era muy buena idea comenzar con un curso de ilustración tradicional. Al principio, fue muy bonito, a la vez que interesante (hice buenos amigos) pero, con el tiempo, me invadieron las dudas sobre mi futuro profesional y sobre si valía la pena dedicar tiempo a algo que probablemente no cambiaría mucho mi situación laboral. Fue entonces cuando pensé que lo mejor era hacer un curso oficial y me matriculé en la Escuela de Arte "La Palma" donde empecé un módulo de Artes Aplicadas a la Escultura.
Como en mi experiencia anterior, en un principio el curso prometía (buenas notas, buenos amigos, proyectos interesantes y divertidos...) pero, al entrar en segundo, volvieron a mí las dudas y consecuentes planteamientos... Realizar una escultura resultaba muy bonito en la teoría pero, en la práctica, había que tener "tablas" a la hora de manejar una radial, picar mármol durante horas o trabajar la madera con determinadas máquinas asique, una vez más, me desilusioné.Pues bien: salieron las notas, aprobé la selectividad y aquí estoy, en primero de Magisterio Infantil, con muchas ganas e ilusión, haciendo buenos amigos y aprendiendo un montón. Ahora espero llegar a terminar la carrera y comprobar que verdaderamente esto es lo que quiero y, quien sabe, quizá en un futuro me plantee ilustrar cuentos.
Ostras pero si en este blog salgo yo!
ResponderEliminarAunque en tu historia no cuentas nada sobre tu hermano y lo mucho que te inspiró para llegar a ser lo que hoy eres Ò_ó
Por cierto a este blog le hace falta un contador de visitas ya ;)
^_^